El compliance (cumplimiento normativo) es el conjunto de procesos, políticas y controles que una empresa implementa para garantizar que opera conforme a la legislación vigente y a estándares éticos.
En España, su importancia aumentó tras la reforma del Código Penal (art. 31 bis), que establece la responsabilidad penal de las empresas. Contar con un sistema de compliance eficaz puede suponer la diferencia entre una sanción o la exoneración de responsabilidad.
¿Es obligatorio el compliance?
No existe una obligación general de tener un “departamento de compliance” en todas las empresas, pero sí existen obligaciones claras:
- Prevención de riesgos legales y penales
- Cumplimiento normativo sectorial
- Implantación de un canal de denuncias en empresas de más de 50 empleados (Ley 2/2023)
En sectores regulados, el compliance es imprescindible y exigido por normativa.
Funciones clave del compliance
Un sistema de compliance eficaz permite:
- Identificar y evaluar riesgos
- Establecer políticas internas
- Formar a empleados
- Supervisar y auditar procesos
- Gestionar denuncias internas
- Investigar incidencias
- Aplicar medidas de corrección
Su objetivo es claro: anticiparse a los riesgos antes de que se materialicen.
¿Quién lo gestiona?
Según el tamaño de la empresa:
Grandes empresas:
- Compliance Officer
- Departamento legal
- Auditoría interna
Pymes:
- Dirección
- Asesoría externa
El perfil combina conocimiento jurídico, control de riesgos y visión estratégica.
Casos reales en España y Europa
Volkswagen (Alemania – Dieselgate)
Manipulación de emisiones que derivó en sanciones multimillonarias. Un caso claro de fallo en controles internos.
Siemens (Europa)
Tras un escándalo de corrupción, implantó uno de los sistemas de compliance más avanzados del mundo.
Contratación pública en España
Las administraciones públicas (como la Generalitat) deben contratar mediante licitaciones, garantizando transparencia, control y competencia entre proveedores.
Tecnología y compliance: una evolución necesaria
La gestión manual del compliance es cada vez más inviable. Las herramientas tecnológicas tipo GRC permiten:
- Centralizar toda la información
- Automatizar evaluaciones de riesgo
- Garantizar trazabilidad
- Reducir errores humanos
- Escalar sin aumentar costes
Ejemplo práctico
Una empresa que trabaja con licitaciones públicas:
Sin sistema digital:
- Procesos manuales
- Riesgo de errores
- Falta de control
Con plataforma especializada:
- Control centralizado
- Auditoría continua
- Evidencias documentadas
Resultado:
mayor seguridad jurídica y menor carga operativa
Conclusión
El compliance ya no es solo un requisito legal: es una herramienta estratégica.
Las empresas que lo integran correctamente:
- Reducen riesgos económicos y penales
- Mejoran su eficiencia
- Refuerzan su posicionamiento en el mercado
La clave está en combinar procesos, cultura de organización y tecnología.